domingo 15 de noviembre de 2009

YO según YO

Siempre y cuando me gusten, mastico las ideas un buen rato antes de escribirlas. Las pienso de una forma u otra, imagino cómo sonarían, o como se verían. A veces me imagino a mi mismo leyendolas y les voy cambiando cosas. Siempre sin escribirlas. Siempre una idea me llena el cuerpo de algo; pero nunca la escribo inmediatamente. Si pasan unos días y me sigue gustando, la escribo. Me gusta escribir aunque no sea el lector activo que me gustaría ser pero, antes que nada, disfruto de compartir las locuras que me nacen. Ya sean en forma de minicuento, de alguna gema editada para radio, de alguna gráfica que quiero hacer o de un pobre e inanimado texto de autoadulación permanente. En la edición creo estar 1000% influenciado por Diego Canizzaro (todos los que me tiran flores por cómo edito, tomense la molestia de escuchar sus cosas y veran que soy purami*rda) y me encanta el concepto de cuento en primera persona que encontré en los libros de Sebastián Wainraich (Casualidad o no, sé que trabajan juntos en "Metro y medio, un programa de radio"). Aún así no fui a aprender ninguna de las dos cosas a ningún lado (todavía).

Este blog es un stand de degustación en el hipermercado de mi cabeza. Lo quiero usar para compartir cosas que hago y sé hacer, que tengo anotadas hace mucho y no tan mucho. Por suerte, cuento con gente amiga que se prende en grabar cosas, a tirar ideas, opiniones, críticas y a juntarnos a bailar desnudos en Plaza Miserere. Si estas aca es porque ya entraste, asique agarrá el vasito de plástico que te ofrece la promotora de calzas verdes y recorreme de punta a punta.

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